Guía rápida para padres
En la mayoría de casos, NO es una enfermedad ni un error tuyo como padre.
Es muy frecuente en niños por la inmadurez digestiva y del control de la evacuación
🔍 ¿Por qué le pasa a mi hijo?
Las causas más frecuentes que lo inician según la edad:
- Bebés: cambios en lactancia o inicio de alimentación complementaria.
- Niños mayores: retirada del pañal, entrada al colegio, viajes o cambios de rutina.
⚠️ El ciclo que lo perpetúa:
Heces duras y dolorosas → el niño retiene por miedo → heces más duras → más dolor → retiene de nuevo
Cuando esto se repite, se convierte en estreñimiento crónico funcional: el niño aprende, sin darse cuenta, a retener las heces.
⚠️ ¿Cómo reconocerlo?
Importante: estreñimiento no siempre es no hacer popo. Un niño puede ir a diario y aún así tener heces duras y dolorosas.
Señales de alerta a observar:
- Mucho esfuerzo o dolor al defecar
- Heces muy duras o en bolitas (escala de Bristol tipos 1-2)
- Dolor abdominal que no cede al evacuar
- Sangre en las heces
- Retraso en crecimiento o pérdida de apetito
✅ ¿Cómo manejarlo?
El objetivo es lograr deposiciones suaves, indoloras y fáciles de expulsar, para que el niño pierda el miedo y rompa el ciclo y poder reeducar el proceso.
1. Alimentación equilibrada:
- Dieta variada con frutas, verduras y legumbres (fibra adecuada para la edad, no excesiva). Hidratación adecuada para la edad (sin exagerar).
- Evitar dietas hiperfibra: pueden empeorar las impactaciones
2. Reeducación del hábito intestinal:
- Establecer momentos fijos para ir al baño, con tranquilidad y sin presión.
3. Medicación si es necesario:
- No es curativa, pero es necesaria para ablandar las heces mientras se trabaja la reeducación de hábitos
💡 Recuerda: Los medicamentos ayudan, pero la verdadera solución está en educar hábitos saludables desde pequeños. ¡Lo que de niño aprendemos, de adulto hacemos!
Este blog es de carácter informativo y no reemplaza una consulta médica.